Un péptido es una molécula creado por la unión de dos o más aminoácidos. Los peptidos están presentes en todas las células vivas y poseen una variedad de actividades bioquímicas. En general, si el número de aminoácidos es de menos de cincuenta, estas moléculas se denominan péptidos. Las grandes secuencias se denominan proteínas. Por lo tanto, los péptidos pueden ser considerados proteínas sensibles que son simplemente cadenas de aminoácidos.Son, en esencia, los bloques de construcción de proteínas.

En un suplemento avanzada los péptidos vienen en diferentes compuestos químicos. Los que el informe del CAC manifieste que se utilizan dentro de la comunidad deportiva son conocidos como GHRP-2, GHRP-6 y CJC-1295.

IGF, MGF y SARM se identifican por el CAC como péptidos, se usan comúnmente en la comunidad del culturismo.

La siguiente gran pregunta a considerar es la razón por la que un atleta considera el uso de péptidos.

Los péptidos se utilizan por su efecto anabólico sobre la masa muscular de un atleta. (GHRP significa hormona del crecimiento liberación hexapéptido, un tipo de la hormona del crecimiento de la hormona liberadora).

Obviamente, un atleta necesita para sanar rápidamente y ser productivo poco después de una lesión ciertos suplementos. Los Péptidos ayudarán al músculo o tejido blando en este proceso de curación reconstrucción.

Suplementos que proporcionan un efecto anabólico también podrían utilizarse durante la pre-temporada y otros períodos en los que la construcción de masa muscular es importante.

La masa muscular se puede construir rápidamente debido a que el atleta puede hacer pequeños desgarros en el músculo y hacer que cure más rápidamente y el efecto final es el de incrementar la masa muscular y reducir la grasa corporal en un plazo de tiempo más corto.

Los atletas profesionales encuentran en los péptidos una ayuda enorme a la hora de mejorar el rendimiento.

El objetivo del tratamiento de péptidos aquí por lo tanto no será producir más de estas hormonas por el cuerpo, pero traerlo de cantidades más grandes. Estos mensajes llevan hormonas a través del cuerpo, y causan la producción de nuevas hormonas tales como testosterona y corticosteroides. Estas dos clases de hormonas son anabólicos e indirectamente anti-inflamatorias.

POR EL CAC

Sergio Fernández Coach

Experto en nutrición y entrenamiento.

 

Científicos españoles han logrado diseñar un péptido que consigue el mismo efecto que la proteína conexina 43, que consigue frenar la proliferación del glioma, el tumor cerebral más frecuente. El equipo además ha obtenido una patente nacional del descubrimiento.

El péptido, en rojo, es capaz de introducirse en todas las células. / Imágenes cedidas a DiCYT por Arantxa Tabernero.

Investigadores del Instituto de Neurociencias de Castilla y León (INCYL) de la Universidad de Salamanca han estudiado en los últimos años el efecto de una proteína llamada conexina 43, que consigue frenar la proliferación del glioma, el tumor cerebral más frecuente, gracias a que hace disminuir el oncogén c-Src en células madre de glioma.

Sin embargo, es inviable aplicar la proteína completa como herramienta terapéutica, así que los investigadores han logrado diseñar un péptido a partir de ella que consigue el mismo efecto y con el que han obtenido una patente nacional.

“Las células trabajan de forma cooperativa y algunas proteínas actúan como canales de comunicación entre ellas”, explica Arantxa Tabernero, que dirige esta investigación en el INCYL. En su laboratorio se estudian los astrocitos, células del sistema nervioso abundantes y con importantes funciones.

La proteína conexina 43 es fundamental para que los astrocitos se comuniquen entre sí, pero se ha comprobado que cuando hay un tumor cerebral “dejan de trabajar de forma cooperativa” debido a la desaparición de la proteína y, por lo tanto, de su forma de comunicación.

La proteína conexina 43 es fundamental para que los astrocitos se comuniquen entre sí, pero se ha comprobado que cuando hay un tumor cerebral “dejan de trabajar de forma cooperativa”

Hace años que los científicos descubrieron que “al restaurar la proteína en ratones, el tumor cerebral crecía más despacio, así que se empezó a pensar que podría tener una utilidad terapéutica”, particularmente en el glioma. Los investigadores quisieron averiguar los mecanismos por los que sucedía esto y descubrieron que la conexina 43 interactuaba con la proteína c-Src, que “tiene unas funciones muy importantes en la proliferación de las células”, ya que se trata de un oncogén, es decir, que ayuda a convertir una célula normal en tumoral.

De alguna forma, la conexina 43, encargada de la comunicación entre astrocitos, consigue modular la proliferación de las células tumorales, ya que afecta c-Src, tal y como demostró el INCYL en un trabajo anterior. Ahora, en un reciente artículo en la revista científica Cell Death and Disease, los investigadores de Salamanca revelan que solo una pequeña parte interactúa con c-Src y con eso es suficiente para disminuir la proliferación celular y, por tanto, el tumor.

Para ello, han diseñado un péptido, es decir, una molécula formada por varios aminoácidos, que reproduce el efecto de la proteína, haciendo disminuir a c-Src y, a su vez, la proliferación de células tumorales. Este aspecto es fundamental para pensar en una opción terapéutica, ya que “introducir una proteína entera en todas las células de un tumor es a día de hoy una misión imposible, porque los vectores que conducen el material genético a las células no llegan a toda la población tumoral, mientras que un sistema de péptidos penetrantes, sí”, afirma Arantxa Tabernero.

El trabajo se ha realizado en cultivos celulares con células madre de glioma. “En los tumores, no todas las células se comportan igual, sino que hay una subpoblación que los generan y que tiene la capacidad de renovarse continuamente, dando lugar a células con las mismas características, que son muy resistentes a los tratamientos y originan las recidivas”, apunta la investigadora.

El trabajo sigue en París

El siguiente paso será trasladar el trabajo in vitro a modelos animales y para eso la primera firmante del artículo de Cell Death and Disease, la investigadora zamorana Ester Gangoso, se encuentra en París, realizando una estancia posdoctoral de un año en el Collège de France, centro del INSERM y del CNRS. “Hemos tenido muy buenos resultados en cultivos celulares y teníamos que dar el salto a los estudios in vivo con ratones. Tenemos muchas preguntas que resolver todavía, pero el uso de estos péptidos parece una prometedora diana terapéutica”, ha declarado a través de internet.

Aunque todo este trabajo asienta las bases de una posible terapia, la aplicación clínica de estos conocimientos aún es lejana

La colaboración con los científicos franceses, que han desarrollado un buen modelo animal para estudiar este problema, es doble. Por una parte, Ester Gangoso trabaja con el grupo de investigación de Christian Giaume, estudiando “el efecto neuroprotector de los péptidos in vivo frente a un daño neuronal. Por otra, junto a Hervé Chneiweiss, se llevarán a cabo “los estudios de glioma in vivo”.

Retos por delante

Aunque todo este trabajo asienta las bases de una posible terapia, la aplicación clínica de estos conocimientos aún es lejana. Por ejemplo, la barrera hematoencefálica, que separa los vasos sanguíneos del sistema nervioso central, complica el tratamiento de los tumores cerebrales, de manera que, aunque el péptido podría funcionar como principio activo, los investigadores necesitan estudiarlo desde el punto de vista farmacológico y ver si, efectivamente, logra atravesar este obstáculo y ser eficaz.

Por otra parte, otro de los retos de los científicos del INCYL es saber cómo afectan los péptidos a la migración de las células, ya que este aspecto puede ser clave en estos tumores con tendencia a invadir el resto del cerebro. Asimismo, quieren conocer cuál es el mecanismo por el que el péptido consigue inactivar a c-Src. Finalmente, otra cuestión importante es dilucidar si la acción del péptido contra las células tumorales puede afectar a las células sanas, para lo cual se realizan experimentos con neuronas y astrocitos no tumorales.

Referencia bibliográfica:

Gangoso E, Thirant C, Chneiweiss H, Medina JM, Tabernero A. A cell-penetrating peptide based on the interaction between c-Src and connexin43 reverses glioma stem cell phenotype. Cell Death and Disease (2014). DOI: 10.1038/cddis.2013.560.

 

Se han desarrollado compuestos inspirados en ellos que permiten prevenir los nacimientos prematuros o combatir la ceguera asociada a la edad.

Luchar contra la osteoartritis y la ceguera asociada a la edad y prevenir los nacimientos prematuros, se podría conseguir por medio de análogos de péptidos, los compuestos naturales que forman parte de los tejidos del cuerpo y que aceleran los procesos que nos mantienen vivos. El profesor William Lubell, de la Universidad de Montreal (Canadá), y uno de los científicos más destacados en la frontera entre la química y la biomedicina, comentó estos temas en su conferencia de apertura del congreso internacional PEPTIDE MEETING en La Laguna, que se ha celebrado esta semana.

Prevenir los nacimientos prematuros es una de las necesidades clínicas urgentes, y que supone un alto coste para el paciente, ya que no sólo supone un peligro para la vida del recién nacido en las primeras semanas, sino que puede dejar secuelas a largo plazo. El equipo de Lubell ha desarrollado un compuesto que se une al receptor de prostaglandinas F2a previniendo el inicio del parto. Este compuesto está ya en fase clínica II, a mitad del proceso de prueba de un fármaco.

Otros péptidos que han desarrollado, explicó Lubell, han mostrado su eficacia para tratar la enfermedad inflamatoria intestinal, la psoriasis y la osteoartritis en modelos animales, así que se van a probar en humanos.

Pero su último proyecto es el uso de péptidos que permiten tratar la principal causa de ceguera en adultos, la degeneración macular asociada a la edad. El profesor Lubell trabaja con muchas compañías farmacéuticas que están interesadas en desarrollar sus resultados. En una entrevista con TVC realizada durante el congreso, también señaló que el simposio es una plataforma ideal para establecer colaboraciones con grupos de las Islas Canarias y que se había quedado muy bien impresionado con las ventajas que ofrecen las islas a empresas innovadoras.

Lubell ha mantenido durante esta semana reuniones de trabajo con grupos de investigación de las Islas. El congreso también cuenta con algunos de los  investigadores más relevantes del campo de los péptidos procedentes de América, Asia y Europa. Estos días han comentado sus investigaciones Tao Ye, Gilles Guichard, Ferenc Fülop, Troels Skrydstrup, Luis Rivas, José Marcos o María Coca, científicos de vanguardia expertos en biomedicina, agricultura o biotecnología que abarcan un espectro muy amplio de áreas de investigación: biomedicina, bioquímica, proteómica, química orgánica, médica, analítica o nuevos materiales.

El simposio ha sido organizado por el Instituto de Productos Naturales y Agrobiología del CSIC (IPNA-CSIC), y patrocinado por la Consejería de Economía, Industria, Comercio y Conocimiento del Gobierno de Canarias a través de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI), así como por el Cabildo de Tenerife. También han contribuido la Obra Social La Caixa y empresas canarias. El simposio sirve también como punto de encuentro entre posibles inversores y empresa.

Junto con el retinol, los antioxidantes y los AHAs, los péptidos son un elemento clave en los tratamientos antienvejecimiento. Se ocupan a la perfección de estimular todos los procesos de regeneración de la piel, rellenando cada una de las arrugas desde adentro.

Información intercelular

Los péptidos son un arma muy potente para el cuidado de la piel. Básicamente, son unas moléculas que se forman al combinar varios aminoácidos y que se encuentran de forma espontánea en la naturaleza.

Si bien cumplen un innumerables funciones, la principal de todas es la de transmitir información entre las células. Es decir, comunicar a la dermis con la epidermispara conseguir una regeneración mucho más rápido en caso que ésta necesite ayuda o reparación.

Esta función se ve alterada por la edad, por lo que la piel va perdiendo la habilidad de autorrepararse. Es entonces cuando aparecen los péptidos artificiales en los tratamientos de belleza para cubrir esa carencia.

Junto con el retinol, los antioxidantes y los AHAs, son un elemento clave en los tratamientos antievejecimiento.

Los péptidos y la piel

Los péptidos, fundamentales en la regeneración cutánea

Los péptidos son secuencias de aminoácidos unidas de forma similar a un collar de perlas.

La secuencia de los aminoácidos y la orientación espacial de las cadenas determinan la función de los mismos, actuando a diferentes niveles de la piel.

– Envejecimiento cutáneo: estimulación de la síntesis de proteínas que forman la matriz extracelular (colágeno, elastina, fibronectina y laminina). Mejoran y aceleran la cicatrización de la piel. Regeneran y reestructuran la epidermis.

– Protección solar: estimulan la actividad de los melanocitos y la producción de melanina, atenúan las reacciones inflamatorias de la piel, regulan las citoquinas pro-irritantes y protegen al ADN contra radiaciones UVA y UVB.

– Blanqueadores: suprimen la actividad de la hormona estimulante de los melanocitos y la síntesis de melanina.

– Reafirmantes: inhiben la degradación del colágeno y la elastina contra daños causados por el ambiente externo (UV, polución, etc.) o el propio envejecimiento.

Péptidos biomiméticos

PEPTIDOS

Los péptidos biomiméticos son estructuralmente idénticos a los presentes en la piel y actúan en los mecanismos fisiológicos con una especificidad elevada, a muy bajas concentraciones y con excelente relación pureza-seguridad.

No son una copia exacta de la secuencia de aminoácidos, ya que son de menor tamaño y están compuestos exclusivamente por las secciones activas del péptido correspondiente.

Además, no poseen riesgos de sensibilización, tienen excelente penetración en la piel y con acciones biológicas bien definidas.

Actúan directamente en el tejido cutáneo a través de receptores, comportándose como antagonistas o agonistas de mecanismos celulares, modulando, controlando y regulando sus funciones bioquímicas.

La cosmética inteligente

peptidos

Según la estructura con la que se los haya dotado, los biopéptidos para combatir elenvejecimiento prematuro envían diferentes mensajes a las células, por lo general para estimular la producción de colágeno en las capas más profundas de la piel.

Con el uso cotidiano, esto se verá reflejado en la superficie de la dermis.

Por eso se los utiliza en muchas cremas antienvejecimiento para tratar y combatir las primeras arrugas.

Es que, precisamente por este aspecto selectivo inteligente que los caracteriza, los biopéptidos se ocupan a la perfección de estimular todos los procesos de regeneración, rellenando cada una de las arrugas desde adentro.

PEPTIDOS

HGH 176-191 es un fragmento del péptido HGH (hormona del crecimiento humano). Los científicos descubrieron que si truncaban el péptido en la región de la terminal C, podían aislar las propiedades de pérdida de grasa asociadas con la HGH. Al tomar este fragmento de la HGH, incluyendo los enlaces peptídicos 176-191, descubrieron que habían desarrollado un péptido que regulaba la pérdida de grasa 12.5 veces mejor que la HGH normal.

No hay duda de qué los fisicoculturistas de la era actual usan la hormona del crecimiento humano, por su capacidad para regular la pérdida de grasa, el aumento de peso y el incremento de los niveles del IGF-1, (Factor de crecimiento insulínico tipo 1), son solo algunas de las numerosas propiedades que buscan muchos de ellos. El peptido fragmento HGH 176-191 fue desarrollado para aquellos fisicoculturistas y atletas que no desean las propiedades de crecimiento de la HGH, pero sí quieren obtener todos sus beneficios sobre la pérdida de grasa.

HGH 176-191 en acción

Los atletas y las personas que desean eliminar grasa corporal deberían considerar seriamente incluir HGH 176-191 en sus protocolos. Este tiene una increíble capacidad para regular el metabolismo de la grasa, sin los efectos secundarios adversos en la sensibilidad insulínica. Al aislar el extremo terminal de la molécula de la HGH, los científicos han encontrado que el fragmento HGH 176-191 trabaja aún mejor que la HGH al estimular la lipólisis (descomposición de las grasas). De hecho, realmente inhibe la lipogénesis; esto quiere decir que detiene la formación de ácidos grasos y otros lípidos.

Además, y a diferencia de otros complementos que hay por ahí para quemar grasa, los usuarios no experimentan los efectos de supresión del apetito, ni de la sensación de nerviosismo que puede estar asociado a los compuestos similares a la efedrina (como el clenbuterol). Como no compite por los receptores de la HGH, múltiples estudios han demostrado que el fragmento no provocará hiperglucemia. Aunado a ello, fomentará la masa muscular magra, la síntesis de proteínas, el incremento de la densidad mineral ósea, y un sueño más reparador.

Dosis y modo de empleo

El fragmento HGH 176-191 viene en un fino polvo liofilizado que debe mantenerse protegido de la luz, y en un lugar fresco y seco. La reconstitución se realiza con agua bacteriostática (2ml es una cantidad óptima). Para obtener los beneficios del fragmento, el usuario deberá administrarse 400 mcgs por día (inyección subcutánea).

Esto puede ser en dos dosis de 200 mcgs; una en la mañana, antes del entrenamiento, y la otra antes de la comida o antes de dormir. Lo ideal es la aplicación de la dosis de fragmento HGH 176-191 con el estómago vacío, o después de haber ingerido sólo proteína. Al igual que con los otros péptidos, se ha notado que el fragmento HGH 176-191 no trabaja con la misma eficacia en presencia de carbohidratos y azúcares.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios más comúnmente asociados con el fragmento HGH 176-191 son escasos, pero pueden incluir: enrojecimiento y dolor en el sitio de la aplicación, y una excesiva sensación de somnolencia o letargo. Por otro lado, los efectos secundarios positivos son muchos. El HGH Frag 176-191 elimina la grasa, promueve la masa muscular magra, no afecta los niveles de glucosa, ayuda al reforzamiento de los huesos, para muchos puede mejorar los patrones de sueño, y ayuda a la síntesis de proteínas.

Conclusión

Por el costo, y la capacidad de desintegrar totalmente la grasa, el fragmento HGH 176-191 es una herramienta excepcional para ser usada sola o (para resultados aún más impresionantes) junto con CJC-1295 no dacipamorelin y un SARM.

Los beneficios adicionales, sin ninguno de los desagradables efectos secundarios asociados a la hormona de crecimiento exógena, hacen que este peptido sea extremadamente atractivo para las personas que quieren eliminar grasa corporal rápido. No hay que preocuparse más por problemas con la tiroides, la sensibilidad a la glucosa, la sensación de hormigueo, o problemas con el túnel carpiano; sólo la capacidad de marcar e incrementar la vascularización, mientras sigues siendo capaz de aumentar la masa muscular magra.

 

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